9 cosas que la prensa reporta mal sobre Shen Yun
1 de marzo de 2026
A pesar de los muchos buenos artículos y las miles de reseñas excelentes del público, cierta cobertura reciente sobre Shen Yun ha repetido una fórmula sensacionalista casi idéntica. Reciclan narrativas refutadas hace tiempo y, a sabiendas o no, siguen el manual de desinformación de la máquina de propaganda más sofisticada del mundo.
Lo que nos une en Shen Yun es la práctica espiritual de Falun Dafa, una disciplina de meditación de raíces budistas originaria de China. Durante 26 años, los practicantes de Falun Dafa han sido sometidos a una brutal persecución por parte del Partido Comunista Chino (PCCh). Nuestras familias y amigos han sido encarcelados, torturados y asesinados.
Ante la urgencia de la persecución, hemos dado el paso adelante para generar conciencia sobre la misma y para mostrar cómo era la civilización china sin comunismo. Por eso existe Shen Yun, y por eso el PCCh le teme.
En los últimos años, el PCCh ha intensificado sus intentos por desacreditarnos. Desafortunadamente, al cubrir Shen Yun, algunos medios de comunicación y videos en redes sociales han repetido la desinformación creada por Beijing y se han copiado unos a otros.
Para poder rectificar la situación y brindar a periodistas e influencers toda la información necesaria, presentamos nueve cosas que la prensa ha estado reportando mal:
1. Citan fuentes de forma desproporcionada
Algunos reportes de la prensa destacan a un puñado de exartistas cuyos testimonios contradicen las declaraciones de cientos de integrantes actuales y pasados que describen experiencias ampliamente positivas con Shen Yun. Lea aquí una petición de 766 artistas actuales y pasados que califican a los alegatos contra Shen Yun de "graves distorsiones y narrativas falsas sobre nuestro trabajo, nuestra fe y nuestra forma de vida".
2. No investigan a los acusadores
Después de irse de Shen Yun, varios de los acusadores desarrollaron vínculos con la Academia de Danza de Beijing, una institución manejada por el PCCh, y fue entonces que sus narrativas cambiaron drásticamente. ¿Cuál es su motivación para contactar a la prensa e iniciar juicios ahora, una década después de que se fueron de la compañía? Además, califican al entrenamiento de danza de élite de "abusivo", cuando en realidad es algo común para la mayoría de las disciplinas de danza profesionales.
3. Repiten alegatos ya refutados
a. El argumento de que se niega tratamiento médico. Esto es descaradamente falso: los artistas sí reciben tratamiento médico, incluyendo resonancias magnéticas, cirugías, terapia física y atención constante de proveedores médicos en nuestro campus. ¿Qué compañía no querría que sus bailarines estén en buenas condiciones físicas? Más información.
b. El argumento sobre el trabajo infantil. Más del 85% de los integrantes de Shen Yun que salen de gira son adultos. Los estudiantes menores de 18 años actúan con Shen Yun como parte de una pasantía de la Academia de Artes Fei Tian. La pasantía es parte del plan de estudios aprovado por el Departamento de Educación del Estado de Nueva York. Se trata de una oportunidad de entrenamiento esencial e indispensable para los estudiantes que aspiran a convertirse en bailarines de danza clásica china o músicos profesionales. Más información.
c. El argumento sobre la coerción. La realidad es que los artistas se presentan en la audición de forma libre, se inscriben de forma voluntaria y son libres de irse en cualquier momento. Para muchos, actuar con Shen Yun es un sueño hecho realidad. Por supuesto, cada año hay un pequeño número de ellos que se va para dedicarse a otra cosa. El crecimiento y el éxito de la compañía no sería posible si los artistas no disfrutaran ser parte de la misma. Escuche a los estudiantes y artistas.
4. Minimizan el contexto y la urgencia por los millones de personas perseguidas
Shen Yun fue creado en respuesta a una brutal persecución religiosa que afecta a decenas de millones de personas en China. Estas atrocidades, que siguen ocurriendo hoy en día, no son "presuntas", ya que han sido documentadas por el Departamento de Estado de EE. UU., Amnistía Internacional, Freedom House y la Unión Europea, entre otros. Entre nuestros artistas hay personas que fueron prisioneros de conciencia en China o que han perdido a sus padres, torturados en prisiones chinas.
Sepa por qué se persigue a Falun Gong en China.
Cuando la persecución toca de cerca: más de 90 artistas de Shen Yun y sus familias la han sufrido de forma directa.
El proyecto de ley Ley de Protección a Falun Gong.
5. Minimizan el rol del PCCh en la desinformación
En los últimos tres años, el PCCh ha aumentado drásticamente su campaña de desinformación contra Shen Yun. Beijing ha pagado a influencers, plantado historias en la prensa, utilizado bots en Internet e instigado juicios frívolos. También hemos sufrido amenazas de muerte y de bomba, ingresos a nuestra sede por la fuerza, vandalismo y espionaje —todo parte de la represión transnacional del PCCh en EE. UU., algo bien documentado.
Lea sobre los documentos filtrados de China que explican la campaña de desinformación.
Video: ¿Por qué Beijing intenta silenciar a artistas americanos?
6. En vez de mostrar nuestra fe de forma transparente, amplifican la narrativa del régimen que nos persigue
La esencia de nuestra fe en Falun Dafa es mejorarnos a nosotros mismos al vivir con base en honestidad, bondad y resiliencia. En vez de mostrar cómo son realmente los practicantes de Falun Dafa —personas normales que meditan, trabajan, forman familias y viven vidas comunes— la prensa a veces repite la acusación de "secta" al contar anécdotas fuera de contexto y enfatizar una supuesta anormalidad.
Algunos medios de comunicación occidentales han estado haciendo esto durante más de dos décadas, y el resultado es que hay prensa libre que amplifica la versión del PCCh que nos deshumaniza. Dicha cobertura luego circula por China para justificar la persecución de nuestros compañeros de creencia. El periodismo irresponsable tiene consecuencias en personas reales.
Ejemplo del sesgo del New York Times al reportar sobre Falun Gong.
7. Manipulación emocional
Decisiones de la producción —música siniestra, imágenes oscuras, palabras malintencionadas como "recinto" y presión emocional fingida— se utilizan para provocar simpatía por los acusadores y mostrar a los artistas de Shen Yun como si fueran raros. Entendemos por qué ocurre. Las historias provocadoras venden. Una historia de éxito gracias a la fe y el trabajo duro no es tan emocionante. Pero estas son técnicas cinematográficas deliberadas, no periodismo objetivo.
8. Catalogan erróneamente al hermoso campus de Shen Yun como un "recinto"
Nuestro campus está ubicado entre las colinas del condado de Orange, NY, en un lugar llamado Dragon Springs (Manantiales del dragón), el cual también alberga templos al estilo budista, la Academia de Artes Fei Tian y la Universidad Fei Tian (ambas escuelas están registadas en Nueva York y ofrecen un plan de estudios académico además de un entrenamiento de élite en las artes). Dragon Springs no está rodeado de un muro, sino que está en medio de 160 hectáreas de bosques, conectadas por una red de senderos y donde se puede apreciar arquitectura al estilo de la Dinastía Tang. Aunque algunos estudiantes y empleados viven en el campus, muchos viven en las cercanías y se desplazan cada día para trabajar en Dragon Springs. Más información aquí.
9. Lo cierto es que ser un bailarín profesional requiere mucho trabajo
Ser un artista de primer nivel requiere disciplina, sacrificio y resiliencia. Al igual que los atletas de élite, los artistas de Shen Yun entrenan durante muchas horas, a veces sufren lesiones y críticas, y aspiran a llegar al estándar más alto. La excelencia es exigente... y no para cualquiera.
Nuestra conclusión
No somos perfectos. La autoreflexión y el mejoramiento son cosas fundamentales en nuestras creencias, y constantemente trabajamos para fortalecer nuestros sistemas de entrenamiento, gestión y apoyo. Pero el ambiente presentado en esas historias tiene poco que ver con la realidad. Cualquiera que hable directamente con nuestros artistas escuchará una historia muy diferente.
El periodismo responsable requiere equilibrio, debida diligencia y entender el contexto de la represión transnacional. Si estos estándares no se cumplen, algunos medios de comunicación acaban engañando a su público, ocultando la verdadera historia e incluso desalentando a que la gente se preocupe seriamente por los derechos humanos en China.
Quienes crean en la versión de estos medios de comunicación también se perderán la oportunidad de ver un espectáculo que el público califica de inspirador y lleno de esperanza, un show que muestra tanto la China anterior al comunismo como la realidad de la China actual.
Y eso es exactamente lo que el PCCh quiere.
